Durante años, los niños se han sentado cerca de los televisores por demasiado tiempo o pasado largas horas con videojuegos. Pero los neurocientíficos e investigadores que han estudiado los efectos del tiempo que los niños pasan frente a una pantalla sugieren que el iPad es un caso aparte. Y no puede compararse en sus efectos
Si comparamos el ángulo de visión o el foco en otras palabras:
Un niño pequeño aparta su mirada del televisor 150 veces por hora, dice Daniel Anderson, un profesor emérito de psicología de la Universidad de Massachusetts. Sus estudios de los últimos 30 años también concluyen que los niños tienen dificultades para saber qué parte de la pantalla del televisor mirar.
Una aplicación bien diseñada para el iPad es más atractiva porque usualmente el lugar de la pantalla que el niño toca es donde ocurre la acción.
Contenido: ocurrió lo mismo con el ya tan famosos Plaza Sésamos que se demostró como instructivo y enriquecedor del lenguaje, es decir, si reemplaza lo que no había el efecto era increíble, pero si lo que había era bueno el efecto era criticable, lo mismo pero en otro nivel podemos decir de la tv abierta a través de las aventura del chavo del ocho y de ahí su éxito, un verdadero filosofo del siglo XX llevado a la pantalla, luego la televisión siendo solo un espectador no reemplaza jamás a la educación de padres , esto visto con mayor razón en las personas cultas y con experiencia.
Pero en estos medios es diferente, hay participación y respuesta , es un verdadero dialogo, es similar a lo que ocurre con los juguetes, el muñeco responde a lo solicitado por el menor, solo que acá es un juguete electrónico.
En muchas formas, un niño pequeño que usa un iPad es un conejillo de indias. La tableta de Apple salió al mercado hace apenas dos años y las investigaciones sobre sus efectos en el desarrollo infantil tomarían entre tres y cinco años.
El iPad y aparatos similares permiten a los niños interactuar con la tecnología a una edad temprana nunca antes vista. Los dedos pequeños que aún no pueden manipular un ratón u operar una consola de videojuegos pueden navegar la pantalla táctil de una tableta.
Algunos padres comparten sin problema sus tabletas con sus hijos, aludiendo a las muchas aplicacio¬nes que se promocionan como herramientas educativas.
Luego tenemos que esperar no hay evidencia científica, pero el optimismo , la aplicación proporcionada y nunca reemplazando a la educación de los padres, pienso que no es malo
Si la energía que irradia el dispositivo es dañino para la vista y el desarrollo es motivo del próximo trabajo