Todo lo que implique los términos “radiación” y “ondas electromagnéticas” trae a la mente de la gente todo tipo de peligros y películas de acción con lasers y ciencia descabellada y peligrosa para la humanidad, pero pensemos que si fuera una tecnología realmente peligrosa no se usaría en hospitales y escuelas, verdad?
La radiación electromagnética puede separarse en dos categorías: radiación ionizante y radiación no ionizante.
Explicado de forma simple, la radiación ionizante es aquella que puede “romper” las moléculas que componen las cosas.
En cambio, la radiación no ionizante, simplemente pasa a través de los objetos o bien se convierte en calor cuando entra en contacto con ellos.
Las redes WIFI operan en la misma frecuencia que un horno a microondas. Usa radiación no ionizante y al tocar objetos pasa a través de la mayoría o se convierte en calor, pero sin alterar la composición del objeto.
Si bien está estipulado el nivel de intensidad que deben emitir estas antenas, las recomendaciones de limitar el uso de los móviles entre los jóvenes y de evitar la instalación de antenas de telefonía en las cercanías de colegios, hospitales, parques y centros de ocio, no se deben a que se hayan identificado riesgos concretos en estas situaciones, sino más bien para reducir la percepción de peligro por parte del público desinformado.
El WiFi es parte de nuestra vida de todos los días y es algo que ya casi todo el mundo da por hecho, como la radio o la televisión, y al igual que con estas dos, despierta dudas y temores en mucha gente que no cuenta con la información necesaria. Pero que tal si hay un recién nacido en la casa? Es la misma pregunta que nuestros abuelos se han preguntado cuando se masificó la radio y la televisión:
¿puede ser perjudicial el WIFI para un bebé? ¿Hay alguna precaución que deban tomar los padres?
- OMS Proyecto Internacional CEM se puso en marcha para dar respuestas científicamente sólidas y objetivas para la preocupación pública sobre los posibles peligros de los campos electromagnéticos de baja intensidad.
- A pesar de una extensa investigación, hasta la fecha no hay evidencia para concluir que la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad es perjudicial para la salud humana.