Verano, Sol y Picadas de insectos

 

Verano, sol y picaduras

 

Aumenta la vida al aire libre y con ello las quemaduras solares y las picaduras de insectos, hay que saber prevenir y enfrentar estos riesgos para no echar a perder las vacaciones.

 

Que un niño se enferme siempre es motivo de inquietud y preocupación. Pero que esto ocurra lejos de la casa y de los recurridos centros hospitalarios, sin duda es peor.

 

Sin embargo, durante el verano son varias las situaciones que pueden alterar la salud de los mas chicos si no se toman ciertas precauciones.

 

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Botiquín de vacaciones.

 

Tanto en la casa, como al salir de vacaciones, existen ciertos productos y medicamentos que las mamas siempre deben tener a su alcance:

 

• Sobres de solución de glucosa con electrolitos, para rehidratación en caso de diarrea o vómitos.   ( Floralyte,Pedialyte)

 

• Povidona yodada para desinfectar.

 

• Gasa y tela, que permiten una mejor aireación de las heridas. El “parche curita” es útil para zonas de roce en zapatos y sandalias.

 

• Antihistamínico para picaduras.

 

• Loción calmante para picaduras.

 

• Pantalla solar o filtro solar con FPS (Factor de Protección Solar), superior a 15.

 

• Pasta Lassar , como crema regeneradora para rasmilladuras o zonas cocidas producto de la sudoración: pliegues intergluteos o Axilares.

 

• Remedios recetados por el pediatra para casos de fiebre (antipirético), dolor (analgésico), hinchazón (crema antiinflamatoria), cólicos (antiespasmódico), resfrío (descongestionante).Probioticos para la diarrea.

 

• Gotas oculares para irritación.

 

LOS PRURIGOS

 

Reacción de algunos niños a las picadas de insectos

Reacciones alérgicas a picaduras de insectos también comienzan a verse con frecuencia en estas épocas de calores.

—El chico se llena de lesiones similares un roncha, en forma masiva, distribuidas e todo el cuerpo.

Las mamas dicen: “se lo comieron los bichos”, pero basta que lo piquen en una zona para que se brote.

De los agresores —zancudos, hormigas avispas y abejas— los mas complicados estas ultimas.

—Si bien ocurre raramente, hay niños que pueden sufrir un shock anafiláctico. El veneno que inyecta la abeja les provoca reaccione de hipersensibilidad que comprometen la vía aérea superior y pueden llevarlo a la muerte en solo tres a cinco minutos.

Por esta razón, hay que preocuparse especialmente de aquellos menores con antecedentes de alergia, que con una picadura les salen muchísimas ronchas grandes, les aumenta el volumen de parpados y boca, o en el caso de que sea de abeja, tienen dificultad para respirar.

—El pediatra les recetara un antihistamínico apropiado que las mamas deben tener a mano.

Picadura de abeja

 

Fuera de estas situaciones mas serias, lo habitual es que el pequeño se enronche y le pique la lesión.

—Para que no se sobre infecte al rascarse, hay que cubrir la zona con la misma ropa o con una gasa y tela en las áreas que quedan descubiertas.

No es necesario lavarla antes, porque, por ejemplo, si se trata de una mordedura de avispa, el agua aumenta el dolor.

—Basta desinfectar con povidona yodada con el fin de evitar la introducción de gérmenes y aplicarle una loción calmante. Asimismo, fijarse que el niño tenga las unas cortas y limpias.

Como una de las partes mas vulnerables son las plantas de los pies, “hay que tratar que ande siempre con algún tipo de calzado”.

Para los lugares donde hay muchos insectos, es posible aplicar repelentes de uso directo sobre la piel del menor. Y dentro de la casa, recurrir a algunos artefactos que se enchufan y espantan a los molestos invasores.

 

 

La mas evidente: la exposición solar.

—Se dice que mas del setenta por ciento de la radiación ultravioleta que la persona recibe en su vida la adquiere antes de los dieciocho años.

Estadísticas que reafirman la necesidad de una protección, “que trae beneficios a corto y a largo plazos”.

—Se trata de que el menor no sufra las molestias y dolores de una quemadura y que su piel se conserve mas sana y tersa, sin necesidad de que se aje prematuramente.

El fotoenvejecimiento, que se manifiesta en arrugas, manchas de color café en el dorso de las manos y pecas solares, es retardado en su aparición. Asimismo, se previenen canceres cutáneos o neoplasias.

—Con protección solar, el bronceado se adquiere igual, aunque se demora mas tiempo. Lo importante es evitar eritemas o piel roja y el agravamiento de patologías fotosensibles de algunos niños, en que la radiación ultravioleta es perjudicial.

Este resguardo tiene que ser permanente, “no solo cuando el chico baja a la playa o va a la piscina”.

También debe usar filtro solar si sale a caminar, practica algún deporte al aire libre o visita el campo.

—Lo ideal es colocárselo media hora antes de que se exponga al sol, y si se baña o transpira mucho, reaplicarlo cada tres horas, porque si no hay una falsa idea de protección.

Por eso, al ir a la playa o a la piscina, recomienda la utilización de pantallas solares, que al igual que los filtros tienen un protector de tipo químico, pero, además, uno de tipo físico.

—Elaboradas con óxidos de zinc o dióxido de titanio son mas espesas y difíciles de esparcir. Esto crea una barrera mayor y permite espaciar el tiempo de reaplicación, ya que no se corren con el sudor o el agua.

Muchas mamas creen que basta con cualquier crema solar, un error. “Los mejores fotoprotectores, sean filtros o pantallas, son los que traen factor de protección solar o FPS, que preferentemente tiene que ser superior a quince”.

—Hay que llevar ropa clara, que refleje. Holgada y de trama gruesa, porque si es calada, uno se quema igual. Por ningún motivo negra, ya que absorbe mas radiación ultravioleta y el pequeño va a transpirar y a sentir mas calor.

Labios y ojos también deben cuidarse.

—Lo mejor son los protectores labiales con FPS. Si los labios se resecan, arden, y se hace mas difícil la alimentación.

En relación a los ojos, durante el verano aumentan los casos de conjuntivitis actínica e irritación, pues se resiente el globo ocular. Aparte, se sabe que la radiación solar favorece la aparición de cataratas.

—Sobre los ocho años, los niños deben ponerse lentes de sol con protección ultravioleta, no comprados en la calle. Para los mas chicos, en que su uso se convierte en un peligro, porque pueden caerse y romperlos, lo aconsejable es un gorro con visera.

El reflejo es fuerte, “incluso en los días nublados”.

Todas estas medidas se deben extremar en las horas complicadas: entre las once de la mañana y las cuatro de la tarde.

—Ojala que durante ese lapso el pequeño pueda pasar algún tiempo bajo una sombrilla; o con un sombrero, sin que eso elimine el uso de protector solar, ya que no es solo el rayo directo el peligroso, sino que la radiación se refleja en la arena y el agua, irradiándolo igual

A esto hay que agregar que el viento reseca la piel y contribuye a la quemadura solar.

—En caso de que el niño se queme, lo . primero que se debe hacer es sacarlo del ambiente donde hay sol, lubricarlo con crema humectante o un after sun, cubrir las zonas afectadas con ropa delgada y darle abundante liquido.

Las compresas frías igualmente pueden aliviarlo. Si tiene fiebre o ampollas, hay que consultar a un medico.

 

Dr. Pedro Barreda

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