Transmisón infección entre animales y personas (zoonosis)

Zoonosis

Introducción

Las enfermedades zoonóticas son infecciones producidas bajo condiciones naturales, que se transmiten entre los seres humanos y los animales.

La emergencia de estas enfermedades se debe a múltiples factores, destacando la tendencia que muestra el ser humano por compartir su hábitat con animales, y por el incremento de la actividad agrícola y la producción animal.

Todos estamos en riesgo de adquirir una zoonosis, pero hay un grupo de riesgo ocupacional, compuesto por los veterinarios y por las personas que trabajan en venta de mascotas.

Al hablar de infecciones zoonóticas, parecería que el habitar con animales de diferentes especies tiene un carácter negativo, pero no es así. En realidad, existen efectos positivos al tener mascotas, ya que ellas son parte integrante de la familia y crean hábitos de responsabilidad en los niños; empleándolas incluso en algunas terapias.

A este respecto, un artículo del British Journal Nursey demuestra que el contacto con mascotas se asocia con una mejor interacción social, específicamente en pacientes con retardo mental e institucionalizados.

Otro estudio, realizado en adultos mayores demuestra que la presencia de mascotas reduce la impresión de soledad.

Por último, existe un reporte que demuestra que la relación con los animales mejora las relaciones interpersonales, crea independencia y mejora la función cardiovascular.

A continuación se revisará las zoonosis asociadas con mascotas, algunas zoonosis asociadas con brotes y las zoonosis emergentes.

A) Zoonosis asociadas con mascotas o animales domésticos

En Chile, la internación de animales menores está normada por una ley sanitaria bastante antigua, que estipula sólo las características que debe cumplir el animal, pero no resguarda la Salud Pública; por ejemplo, la ley exige que los perros estén sanos al examinarlos, que estén vacunados contra la rabia y desparasitados, pero establece un tiempo de observación de sólo veintiún días, el que a veces se cumple en los mismos lugares de venta.

A los hurones se les exige que estén sanos, vacunados contra la rabia, desparasitados y que cumplan con treinta días en observación; los reptiles son un grupo muy parasitado y, además, portador de bacterias como Salmonella, por lo que se les exige que estén sesenta días en cautiverio en el lugar de procedencia, que cumplan una cuarentena de dos días en el SAG y que se tome un coprocultivo al conjunto de deposiciones; Por último, a las aves se les exige una observación de treinta días en cuarentena.

El Comité de Emergentes de la Sociedad Chilena de Infectología investigó la presencia de mascotas en los hogares chilenos, mediante una encuesta aplicada a 660 niños de tres colegios de diferentes estratos socioeconómicos de la Región Metropolitana, y a 201 pacientes inmunodeprimidos (trasplantados, pacientes con SIDA o leucemia, y pacientes en quimioterapia) de diferentes centros asistenciales de Santiago.

Se encontró presencia de mascotas en 70% de los hogares, independiente de su estrato socioeconómico, y en casi 60% de los pacientes inmunodeprimidos. Además, se determinó que hay preferencia en primer lugar, por los perros, que son la mascota de 55% de los encuestados; luego de gatos, y de aves que tienen un porcentaje importante

. Entre las mascotas exóticas se encontró hurones, lagartos, caballo, ardillas y otros animales.

Para averiguar si la tenencia de las mascotas es “responsable”, se preguntó si los animales cuentan con control veterinario, comprobando en el nivel socioeconómico alto, la respuesta afirmativa en 92% de los perros, pero menos de la mitad de los gatos; en los estratos socioeconómicos bajos, el control es escaso en general y, entre los gatos, corresponde a menos de 25% de ellos..

En los niveles socioeconómicos altos, 22% de los dueños han sido mordidos por sus mascotas; esta cifra llega a 60% en los niveles socioeconómicos bajos. Lo anterior demuestra que las mordeduras representan un problema importante en la Región Metropolitana y que además, están subnotificadas ya que en las estadísticas del SESMA del año 2002, se registra una tasa de 3,5 mordidos por mil habitantes, lo que equivale a 21.270 personas mordidas/año.

Las mascotas pueden transmitir infecciones: bacterianas (listeriasis, Campilobacter), virales (rabia, encefalitis, Rift Valley Fever), parasitarias (triquinosis, toxoplasmosis) o micóticas (tiña, histoplasmosis).

Los perros pueden transmitir Salmonella, Campilobacter, Pasteurela, Criptosporidio, Toxocara, rabia, ectoparásitos, tiñas, hidatidosis, liquen y larva migrante cutánea.

Las aves pueden transmitir psitacosis, son portadoras intermitentes de salmonellas no tíficas y, en los inmunocomprometidos, pueden transmitir algunas levaduras como Criptococcus neoformans.

Los gatos pueden transmitir Bartonella, toxoplasmosis, ectoparásitos como la escabiosis, que puede ser trasmitida al hombre, Campilobacter, Criptosporidio, Toxocara, rabia y Leptospira.

Las tortugas, anfibios y reptiles son portadores intermitentes de Salmonellas no tíficas y, a su vez, los roedores y conejos también pueden transmitir Campilobacter, Leptospira, Salmonella, Hanta, rabia, Francella tularensis, esctoparásitos y micosis cutáneas.

Dra. Jeannette Dabanch P., Infectóloga, Hospital San Borja Arriarán;

 

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