2015: Obesidad: Sindrome metabólico:diagnostico y tratamiento

Diagnóstico

http://kidshealth.org/parent/en_espanol/medicos/metabolic_syndrome_esp.html#

Para realizar un diagnóstico del síndrome metabólico, el niño debe padecer al menos tres de los cuatro factores de riesgo. Los factores de riesgo más comunes en los adolescentes son la hipertensión y el colesterol asociado o LDL elevado de las LDL. Sin embargo, si se presenta un sólo factor de riesgo, el médico posiblemente intentará detectar los demás. Esto es especialmente cierto si un niño sufre sobrepeso, si tiene algún familiar con diabetes tipo 2 o si padece acantosis nigricans.

Estos exámenes y análisis pueden ayudar a los médicos a realizar un diagnóstico del síndrome metabólico:

  • Índice de masa corporal (IMC) y medición de la cintura. Mediante el cálculo del IMC y la medicion de la cintura, los médicos pueden juzgar si es posible que estos problemas tengan un efecto negativo sobre la salud. Una medida de cintura superior al percentil 90 para edad y sexo de un niño se consideraría un factor de riesgo.

imagesCAP0R0S4

  • Presión arterial. La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos mientras el corazón bombea. Cuando esta fuerza supera el percentil 90 para edad y sexo de un niño, se considera un factor de riesgo.
  • Análisis de sangre, que incluye:
    • Lipidograma. Este análisis mide los niveles de grasa en la sangre. Tener niveles bajos de colesterol bueno (HDL) y niveles altos de colesterol malo (LDL) o triglicéridos se consideraría un factor de riesgo.
    • Glucosa en ayunas. El análisis de glucosa en sangre en ayunas mide la cantidad de glucosa en la sangre luego de 8 horas de ayuno. Después de varias horas sin comer, el nivel de la glucosa en sangre de una persona sana no debe ser mayor que un cierto nivel. Si el nivel de la glucosa es superior, podría tratarse de un factor de riesgo.
    • Insulina. En algunos casos, también se puede realizar un análisis de insulina en sangre como parte de un control de resistencia a la insulina.
  • sm1a

El diagnóstico del síndrome metabólico en niños y adolescentes puede ser un poco como intentar acertar en un blanco móvil. Por este motivo, a medida que cambian y crecen los cuerpos de los niños, los números límite de muchos de estos análisis también cambian. Para estandarizar parte de esta información, los médicos utilizan tablas especiales (muy similares a las tablas de crecimiento) para determinar donde se encuentran los números de un niño de acuerdo con su edad, sexo, peso y altura. Esto también los ayuda a seguir el progreso del niño a tratar

Tratamiento de los factores de riesgo

imagesCALOBHLF

Si su hijo tiene diagnóstico de síndrome metabólico, no significa necesariamente que padecerá enfermedades cardíacas o diabetes, pero las posibilidades aumentarán (especialmente si los factores de riesgo implicados no mejoran o se eliminan).

En el caso de los adultos , estos son los parametros

sindme

Para algunos niños, un cambio en el estilo de vida puede ser suficiente para reducir el riesgo de una enfermedad grave. El médico puede recomendar:

  • Bajar el exceso de peso. Si su hijo padece sobrepeso, incluso una cantidad moderada de pérdida de peso se puede traducir en gran mejoría en la presión arterial, los niveles de lípidos en sangre y la capacidad del cuerpo para utilizar la insulina.
  • Hacer más ejercicio. Si toma sólo una de esas horas que pasa frente a la pantalla todos los días y la dedica a algo que haga que la sangre circule, su hijo podrá mejorar radicalmente su presión arterial, colesterol y sensibilidad a la insulina.
  • Comer con consciencia. Un niño que aprende a ver a la comida como un combustible y no como una compensación emocional puede comenzar a tomar mejores decisiones a la hora de comer, por ejemplo: seleccionar carbohidratos complejos en vez de simples (como granos integrales en vez de pan blanco y arroz integral en vez de blanco), aumentar la ingesta de fibra con más frijoles, frutas y verduras, elegir grasas “saludables” como aceite de oliva y nueces, y evitar las calorías vacías de las bebidas gaseosas y los dulces.
  • Suplementos de fibra. Si su hijo no recibe suficiente fibra a través de la comida, un suplemento de fibra puede proporcionarle más estímulo para ayudarlo a reducir la cantidad de colesterol LDL en la sangre.
  • No fumar. No hay sorpresas aquí, sólo se trata de la peor cosa que la gente puede hacerle a su corazón y pulmones. Tanto solo o en combinación con los factores de riesgo del síndrome metabólico, fumar aumenta en gran medida el riesgo de su hijo de padecer enfermedades cardíacas.

SINDR

Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, se pueden recetar medicamentos a un niño para tratar los factores de riesgo individuales. Por lo tanto, los niños con presión arterial alta pueden tratarse con fármacos contra la hipertensión. A otros con colesterol elevado de las LDL se les podrá recetar estatinas u otros fármacos para reducir los lípidos. A los niños con nivel alto de azúcar en sangre que están a punto de contraer la diabetes, se les puede administrar medicamentos para disminuir la resistencia a la insulina.

Aunque los fármacos para bajar de peso que son eficaces en los adultos aún son experimentales en los niños, algunos niños que padecen obesidad mórbida (doble o más del peso saludable para los niños de su sexo, edad y altura) podrían beneficiarse con estos medicamentos..

Cambio de curso

Esta es una gran cosa que los niños pueden aprender sobre causa-efecto: ellos tienen el poder de influir positivamente en su salud. Comer bien y estar activo son dos maneras en las que pueden ayudar a garantizar un futuro más sano.

Por supuesto, es más fácil para los niños tomar mejores decisiones si ven a sus padres hacer lo mismo. Por lo tanto, realice un plan para ayudar a toda su familia a elegir una nueva dirección más saludable. Después de todo, comenzar tarde a transitar por el camino correcto es mejor que permanecer en el camino incorrecto.

Enfermedades Cardiovasculares

El Síndrome Metabólico es una condición de muy alta y creciente prevalencia, que se asocia a la obesidad y a estilos de vida poco saludables. Constituye un factor que aumenta de 2 a 4 veces el riesgo cardiovascular.

La resistencia a la insulina se asocia significativamente a reconocidos factores de riesgo cardiovascular como diabetes, la hipertensión arterial, la dislipidemia aterogénica y otros factores relacionados a la disfunción arterial.

A esto se le suma que la obesidad es el principal factor patogénico y más del 80% de los obesos son insulino-resistentes.

 

Revisado por: Steven Dowshen, MD Fecha de la revisión: septiembre de 2013

 

 

Buscador
Colaboradores
pedro-barreda
Twitter